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Lo que has de saber si tienes litiasis renal

litiasis renal dieta

En colaboración con la Federación Nacional ALCER, Federación Nacional de Asociaciones de Lucha contra las Enfermedades del Riñón, hemos elaborado un recetario para personas con litiasis renal. En él, aportamos consejos, ideas y recetas para las personas que padecen cálculos o tienen probabilidad de padecerlos.

Si eres una de ellas, ten en cuenta que para lograr un equilibrio nutricional, hemos de poner la atención en el modelo de alimentación y también en el estilo de vida, cuidando otros aspectos como son el consumo moderado de alcohol, la práctica regular de ejercicio físico y la gestión emocional.

En el recetario encontrarás una gran variedad de propuestas, muy saludables, atractivas y originales. Algunos platos te resultarán muy sencillos de cocinar y otros un poquito más sofisticados y laboriosos, tal vez se puedan reservar para un día especial o una celebración.

En todas las recetas hemos eliminado la sal añadida. Para potenciar sabores, hemos utilizado especias o salsas con menor cantidad de sal que las convencionales y que apenas añaden sodio.

Hemos ajustado la cantidad de proteína de las recetas en general y también proponemos ideas veganas para que te animes a incluirlas en tu repertorio y reducir así el consumo de proteína de origen animal. Ten en cuenta que los platos propuestos se pueden consumir combinados entre sí o bien seleccionando con criterio aquellos que pueden constituir platos únicos si lo que necesitases reducir considerablemente tu consumo proteico.

Hay recetas que son muy versátiles y que si bien pueden ser un primer plato de la comida principal, también pueden ser un plato único en la cena o recetas que podrían ser parte de los entrantes en una comida más informal. También los postres nos podrían inspirar para la merienda o formar parte del desayuno ideal para empezar bien el día.

Se han evitado alimentos ricos en oxalatos.

Se ha reducido el contenido de grasas animales, azúcares refinados así como el aporte calórico de los platos para que resulten más saludables.

Se han utilizado abundantes vegetales y hortalizas en las recetas, y también frutas y lácteos fermentados para los postres, que aseguran la presencia de prebióticos, probióticos, fibra, vitaminas y calcio. Usar aceite de oliva virgen extra para cocinar los platos va a favorecer también la salud cardiovascular.

¡Ahora solo queda disfrutar de comer sano!

Recetario Litiasis Renal

Colaboran: Esti Olabarri. Dietista-Nutricionista y Danza Movimiento Terapeuta. Pablo Vargas Andreu. Médico interno residente de Urología Unidad de Litotricia. Servicio de Urología Hospital General de Alicante.

¿Quieres saber más?

La composición de los cálculos urinarios depende de diversos factores, entre ellos la dieta. La mayoría están compuestas por oxalato cálcico (60-80%), fosfato calcio (6-20%), y en menor frecuencia son de ácido úrico (5-10%) y otras.

En función de la composición de las litiasis de cada paciente se deben tomar unas medidas dietéticas diferenciadas, sin embargo hay tres pilares básicos cuando existe riesgo litogénico (independientemente de la composición de los cálculos renales) y son la ingesta hídrica abundante, reducir consumo de proteínas y reducir consumo de sal

Centrándonos en las litiasis más comunes (oxalato cálcico), cabe resaltar que la dieta puede provocar un aumento de los factores de riesgo para la formación de cálculos.

Aspectos nutricionales de la litiasis renal

Oxalatos

Existen pocos trabajos que hayan realizado un análisis completo del contenido de oxalato en los alimentos de la dieta humana (en la Base de Datos Española de Composición de Alimentos “BEDCA” donde se han medido una gran cantidad de componentes, no consta el contenido en oxalato), no obstante existen tablas actualizadas publicadas en revistas especializadas y que sirven de guía.

Los pacientes con cálculos de oxalato cálcico y/o eliminación aumentada de oxalato por orina (hiperoxaluria) han de restringir aquellos con mayor aporte en oxalato, moderar el consumo de alimentos con contenido medio y elegir preferentemente – y con mayor frecuencia – alimentos con bajo contenido, siempre restringiendo la sal y evitando el consumo de carnes rojas, ya que aumentan la calciuria.

Los oxalatos se encuentran sobre todo en los vegetales, especialmente en las verduras de hoja grande o las que son amargas en crudo (espinaca, acelga, grelos…), en el café, té y cacao. Cuando se ingieren alimentos ricos en oxalatos el intestino los absorbe y tras su metabolismo en el hígado, son eliminados directamente por la orina, provocando la formación de piedras de oxalato cálcico.

Calcio

El oxalato tiene gran afinidad por el calcio, por eso ambas sustancias están relacionadas en el manejo de la litiasis renal. Está demostrado que el aumento de la ingesta de calcio disminuye el riesgo de formación de litiasis, debido a que durante la digestión se une al oxalato en el intestino e impide su absorción. No es necesario por tanto reducir el calcio ya que una dieta pobre en calcio elevará la absorción intestinal de oxalatos e inducirá a una mayor formación de cálculos.

Vitamina C

No están aconsejados los suplementos de vitamina C en pacientes con litiasis de oxalato cálcico, ya que puede aumentar la excreción de oxalatos en la orina.

Magnesio

El magnesio también juega un papel importante ya que se ha demostrado que dietas ricas en este mineral disminuyen en un 30% el riesgo de formación de cálculos. Al igual que el calcio, el magnesio se une al oxalato en el intestino, impidiendo su absorción y por tanto su excreción renal.

Citrato y potasio

El citrato es un buen regulador del PH, actúa como inhibidor de la cristalización del oxalato y fosfato cálcico. El citrato se encuentra principalmente en frutas y zumos cítricos, y su excreción urinaria se ve aumentada al mantener una dieta adecuada en potasio (que además reduce la excreción urinaria de calcio). Por lo tanto, se recomienda mantener una adecuada ingesta de frutas y verduras (ricas en citrato y potasio), como mecanismo protector de litiasis.

Agua y bebidas

Estudios epidemiológicos publicados demuestran el efecto preventivo del agua sobre la calculogénesis urinaria. La dilución de la orina reduce significativamente la saturación de fosfato cálcico, oxalato cálcico y urato mono sódico condicionando una reducción del potencial de cristalización de sales cálcicas. Se ha comprobado que con una ingesta líquida para conseguir una diuresis de al menos 2,5-3 litros al día, se reduce de forma significativa la tasa de recurrencia de episodios litiásicos. Para conseguir esta diuresis será necesario ingerir entre 2 y 3 litros de líquidos al día. Especial atención las personas que viven o trabajan en ambientes muy calurosos ya que están en mayor riesgo de padecer litiasis debido a la deshidratación producida por la sudoración.

Respecto a la composición mineral del agua consumida (ya sea agua comercializada o agua corriente de consumo doméstico) y el impacto que esto tiene en la litogénesis urinaria, las aguas duras pueden modificar los parámetros urinarios, pero no aumentan la incidencia de litiasis renal. Si bien es cierto que el contenido mineral y de bicarbonato puede variar ampliamente en la composición de estas aguas comercializadas como también en las de consumo doméstico, dependiendo de las características geológicas, para tener mayor certeza puedes consultar a tu especialista de referencia (en urología o nefrología) y valorar (según tu perfil litogénico) con mayor precisión la idoneidad del agua en tu ciudad o comunidad en función de su concentración en compuestos minerales (dureza del agua). Las comunidades con aguas de mayor dureza son Almería, Baleares y Valencia.

El consumo de aguas ricas en bicarbonato provoca incrementos significativos en el pH y la excreción de citrato y de magnesio en orina, lo que tiene un efecto beneficioso en el tratamiento de la litiasis de oxalato cálcico.

Sobre otras bebidas diferentes al agua, se ha demostrado que bebidas alcalinizantes como zumos de cítricos pueden tener un efecto preventivo sobre la formación de cálculos de oxalato cálcico, mientras que las bebidas de cola aumentan la excreción urinaria de oxalato. El consumo de agua de soda (acidificada con ácido fosfórico) se ha mostrado eficaz para reducir las recurrencias litiásicas.

Consejo dietético

Hidratación e ingesta de líquidos. Beber suficiente líquido como para conseguir una diuresis de al menos 2,5-3 litros al día. Evitar refrescos de cola, naranja, etc. bebidas alcohólicas, café y té. Elegir preferentemente agua, zumos cítricos naturales (limón, naranja..) ya que favorecen la diuresis y aumentan la cantidad de citrato en orina, y agua con gas (que aumenta la excreción de citrato y previene así la formación de litiasis, sobre todo de ácido úrico).

Reducir el aporte de sodio en la dieta. Dieta sin sal añadida y con control de ingesta de sodio. Para potenciar los sabores sin añadir sal, podemos utilizar hierbas aromáticas y especias o salsas con menor cantidad de sal que las convencionales y que apenas añaden sodio (existen salsas comerciales a base de soja fermentada y verduras bajas en sodio o mostazas sin sal etc.), es cuestión de revisar etiquetas. No olvidarnos de la cantidad de sodio presente en multitud de alimentos y productos industriales, y no exclusivamente en aquellos que son “salados” como los embutidos, quesos, precocinados, etc. sino en productos de bollería y pastelería industrial. Hay trucos culinarios que pueden ayudar a dar más sabor a los platos (reducciones, salteados, pochados, horno, plancha…). Los sofritos de hortalizas aromáticas como el apio, la cebollas y chalotas, el ajo, el cebollino, el verde del puerro; usar de base hortalizas salteadas, pochadas o caramelizadas dará intensidad de sabor a los platos. La ralladura de limón, el zumo de naranja o limón reducido…los marinados, las vinagretas o aromatizar aceites son recursos fáciles de llevar a la práctica y favorecen la experiencia de comer de forma placentera para las personas que necesitan reducir o eliminar la sal de su dieta.

Reducir el consumo de proteínas animales. Dando preferencia a fuentes de proteína vegetal (legumbres, frutos secos…), a huevos y pescados frente a carnes, y eliminando carnes rojas de la dieta.

Mantener un correcto aporte de calcio. Y no suprimiéndolo. Además de los lácteos, hay muchos alimentos vegetales con gran cantidad de este mineral como son los frutos secos (nueces, almendras…) y semillas (sésamo, calabaza), legumbres como la soja y derivados (tofu, tempeh…), pescados y moluscos como las sardinas en conserva o el pulpo, y verduras como las acelgas, la col o el brócoli (atención oxalatos en hojas verdes).

Que no falten cereales integrales, legumbres, frutas, vegetales y hortalizas. Aportan fibra, carbohidratos, proteínas vegetales, prebióticos, potasio, magnesio, citrato, vitaminas y calcio. Todos ellos aliados para prevenir litiasis y otras enfermedades.

Actividad física. Además de ayudarnos a mantener un estilo de vida que favorece la salud en general, algunos autores indican que la práctica regular de actividad física no sólo reduce el riesgo de producir cálculos urinarios sino que facilitan su expulsión.

Diagnóstico y tratamiento

Las formas de presentación clínica de la litiasis renal dependen de la composición de los cálculos, su tamaño y la localización en el aparato urinario. Pueden ser poco sintomáticos pero la hematuria (sangre en orina, visible o no) y las infecciones recurrentes de orina y el dolor, suelen ser los síntomas más habituales. En un cólico el dolor es extremadamente intenso, y se produce por la obstrucción de la salida de orina del riñón. Suele aparece en la zona lumbar y se irradia hacia el abdomen anterior y los genitales. Es un dolor intermitente, inquietante, que se asocia a náuseas, vómitos y sudoración, y puede cursar con fiebre.

El diagnóstico inmediato es importante, así como la valoración por parte de un/a especialista en urología, cual de las opciones disponibles para eliminar la litiasis renal es la más adecuada.

La mayor parte de los cálculos situados en el uréter se expulsan de forma espontánea en unas semanas, dependiendo de su tamaño y localización, sin embargo si no es así, suele requerir actuación terapéutica.

La mayoría de los cálculos se pueden eliminar por procedimientos poco invasivos.

El objetivo del tratamiento médico es siempre prevenir que vuelva a reaparecer un cálculo. Las medidas médicas las ha de pautar el/la especialista en Urología, y como ya hemos revisado en este artículo, son varias las medidas dietéticas que ayudarán a prevenir la formación de cálculos urinarios. Consulta siempre a tu especialista en Urología y a tu Dietista-Nutricionista para un enfoque y seguimiento personalizado de tu tratamiento.

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